domingo, 4 de marzo de 2012

Decir NO: Si tú no lo dices ¿Quién lo dirá por tí?


Cosas que no te gustan, actividades o documentos que no quieres hacer por distintas razones, son ejemplos de proposiciones que la gente nos hace a menudo, pero que dificilmente solemos negarnos. ¿Por qué no decimos "no"? 


Una de las razones es que depende de la persona que nos hace tal proposición. Al decir NO, tenemos ese sentimiento de vergüenza o culpa de mostrar una imagen egoista ante dichas personas. Otra posible razón es la posible imagen que podemos exponer al decir no. Nos preocupa mostrar una imagen que no agrade a  las personas, y es por ello que cuesta aplicar esta técnica de forma efectiva y asertiva. Por último, muchos se preocupan que decir "no", sea la opción menos popular para la situación, es decir, una situación donde  decir "no" no sea la opción predilecta. Un ejemplo de este tipo de situaciones puede ser ir a una fiesta organizada por tu mejor amigo. Tú tienes una conferencia importante el día siguiente, y si vas a esta fiesta te causaría cansancio y es posible que cause que llegues tarde a dicha conferencia. Por otro lado, sabes que no le hará ninguna gracia a tu amigo que te niegues a ir a su fiesta.


Sin embargo, al no aplicar esta técnica no percibimos los beneficios de la simple acción de decir NO. Un beneficio a considerar es podemos expresar nuestros sentimientos, nuestro respeto a nuestros intereses. Decir NO, no quiere decir gritarle a uno "NO" sin parar, significa exponerle las razones por la cual te niegas a aceptar su proposición, por algo es una técnica de comunicación asertiva. Otro beneficio de esta técnica, es que te ayuda a darte auto-confianza en tus decisiones y evitar ser manipulado por los demás. 


Decir "no" es importante para establecer tus derechos y tus sentimientos, porque tú, y solo tú, eres la única persona que puede exponer tus derechos y tus sentimientos. Si tú no eres capaz de decir "NO", ¿Quién lo dirá por tí?

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